Comprar innecesariamente en Black Friday

¿Elemental o no?

Cada año, todos nos lanzamos a comparar ofertas por estas fechas, intentando llevarnos algún artículo que necesitamos por un precio más asequible de lo normal.

Mientras buscamos en distintas páginas web, comparamos las ofertas que nos llegan al correo (electrónico o no) y asistimos al bombardeo de publicidad en radio, televisión, etc., seguramente encontramos cosas que no necesitamos en ese momento pero creemos que podemos necesitar en un futuro, o descubrimos cosas que no sabíamos ni que existían y pensamos que es una gran oportunidad para comprarlas.

Si te das una vuelta por las siguientes páginas, seguramente llegues a conclusiones parecidas, ya sea en Amazon, Media Markt, Carrefour, etc.

La semana siguiente al Black Friday, acabas con mucho menos dinero en tu cuenta corriente y con muchas cosas que no necesitas… por otro lado, es una costumbre bastante habitual en esta sociedad de consumo, pero que en determinadas fechas como esta, se multiplica.

La desgraciada sensación que te invade cuando pasan los días, es que no notas que los precios de repente hayan vuelto a subir, o por lo menos no tanto como se supone que habían bajado. La sensación a veces es que te han estafado, o que desgraciadamente has caído en la trampa una vez más.

Año tras año, desde mi punto de vista, esta costumbre se sustenta en el hecho de que compramos cosas que no necesitamos (siempre lo hacemos, pero en estas fechas más) y ese es precisamente el origen del beneficio de las empresas que se dedican a vender los productos. Creo que si nos controláramos y sólo compráramos lo necesario, directamente no habría Black Friday, NO SALDRÍA A CUENTA.

Y aquí va la pregunta: